martes, 27 de enero de 2009

Miedo infundado

Erase una vez un hombre que se creía de cristal. Ninguna mujer podía tocarlo porque él estaba convencido de que si eso ocurría su cuerpo estallaría en miles de esquirlas y se perdería en el polvo para siempre. Era tan grande su temor a experimentar otro cuerpo cerca del suyo que decidió alejarse de toda manifestación de cariño, tanto pública como privada. Su mamá le había dicho a los diecisiete años: “Caíto, las mujeres son una perdición” y esa frase caló hondo en su vida. Tan hondo que su amada compañera se había resignado a esta abstinencia de caricias a la que el hombre la condenó sin consultarle:
“Marita”, le decía, “ya sabés que si nos acostamos estallo”.
Aquejada por la aridez de su vida casi monacal, una mañana Marita miró con más ternura de la habitual a su amigo de la infancia y, entre risas y chistes, terminaron besándose en la mesita de un café del barrio. Caíto vio la escena desde afuera del local, y se hizo pedazos.

9 comentarios:

Shanty dijo...

Upps, original historia, un símil quizá entre personas que no pueden aceptar ni dar caricias.
Cariños,
Shanty

Eleanor Rigby dijo...

Es increíble cómo miles de veces somos como esas personas,..creyéndonos de cristal, se pasa nuestra vida evitando que una cuota de amor verdadero nos toque.


Prefiero la vulnerabilidad de ser amada y poder amar..

Anónimo dijo...

qué lindo leerte noralina!

pauli

Diego dijo...

Jeje, algo parecido a la realidad ¿no?
Lo interpreto como el miedo al amor, a las relaciones.
Igual un pollerudo este Caíto, che; sigue al pie de la letra lo que mamu le dijo cuando chico.

Besos!

Anónimo dijo...

Que buena historia. Saludos desde Panamá, Norali.
Tú amigo, Julio

EDWAR dijo...

Linda historia, cualquier persona debe demostrar su amor y no permitir que su amado (a) lo busque en otros cuerpos.

hatoros dijo...

ES COMO MARAVILLOSO QUE LO CUENTES ASÍ.
JAMAS SE ME HABRÍA OCURRIDO.
GRACIAS POR ESCRIBIR Y UN ABRAZO DE VERDAD.

Noralí dijo...

Gracias por todos los comentarios, y aunque no es una historia real hay muchas personas que corren el riesgo de terminar así! A veces es muy difícil dejarse querer de verdad.

RobMor dijo...

Noralina, descubri tu hermosa historia acerca del hombre que se creia hecho de cristal, y decidi tomarla de referencia para escribir acerca de los miedos que nos detienen, en mi blog: www.robmorglobalnetwork.com
Estoy revisando otras de tus narraciones y no puedo menos que felicitarte. Me encantan...!